martes, 29 de enero de 2013

Gatos y culturas: JAPÓN




Diversas culturas tienen relaciones muy diferentes con los gatos. Es bien conocida, por ejemplo, la egipcia y su adoración por ellos, aunque hoy nos vamos a centrar en la cultura nipona, una cultura, cuanto menos, asombrosa y diferente.


El gato doméstico llegó a Japón alrededor del año 600 A.D. Fue introducido por los monjes budistas, y los gatos eran animales sagrados muy respetados por la gente japonesa. La popularidad del gato creció entre la realeza y la clase trabajadora. Investigaciones genéticas indican que el gato doméstico vino aquí desde la India via China. El primer registro de gatos en Japón se encontró en un diario que guardaba el emperador Uda (867-931). Su color era negro y claramente se decía que procedía de China.

Esculturas y pinturas de gatos similares al Bobtail japonés (una raza sin cola) sugieren que el gato sin cola llegó hacia el siglo VI. Sin embargo, algunos historiadores creen que el Bobtail japonés llegó alrededor del siglo X durante el reinado del emperador Ichijo, que era dueño de cinco gatos Bobtail. El primer nombre japonés para un gato conocido fue Myobu no Otodo, que significa “Jefa que aguarda en el Palacio”. Este nombre tan aristocrático fue dado por el emperador Ichijo. El gato tenía un rango especial en la corte, y existían mujeres al cargo de él. Escritos de la época hablaban de que el gato llevaba un collar rojo con un pendiente blanco.

Durante este tiempo, bajo las órdenes de Ichijo, se prohibió que los gatos trabajaran para el hombre. De esta manera, la industria de la seda, que era de gran importancia en Japón, comenzó a sufrir, debido a que los gatos no cazaban y los ratones destruían los capullos de seda y los gusanos. Los fabricantes de seda situaban estatuas de gatos alrededor de los capullos para tratar de asustar a los ratones. Cuando el emperador se dio cuenta de que esto no funcionaba, debio revocar su ley y los gatos volvieron a trabajar como cazadores. El gato Bobtail japonés se convirtió en un gato callejero y fue conocido como Kazoku Neko, lo que significa, “gato familiar”.

El dibujo más antiguo de un gato en Japón se atribuye a Toba no Sojo (1053-1140), parte de una narrativa llamada Chojugiga, y muestra un gato rayado con larga cola jugando con otros animales como ranas, zorros o conejos.

Cuando el gato se extendió por todo el país, dejó de ser un animal exótico. Japón permaneció casi en aislamiento durante la mayor parte del periodo Edo (1603-1867) y durante este tiempo casi todos los gatos que estaban en Japón eran nacidos allí. Debido a ello, empezaron a ocurrir mutaciones, quizá debido al inbreeding o consanguinidad, y fueron apareciendo gatos sin cola cada vez más frecuentemente, empezando en 1700 A.D. Durante mucho tiempo, la gente que veía gatos sin cola los llamó gatos japoneses, y los que tenían la cola larga, se creía que eran extranjeros. En un tratado llamado Husazo, escrito  alrededor de 1800, se puede leer “ Mucha gente de Tokio tiene gatos chinos, de cola larga, mientras que la gente de Naniwa (Osaka) tiene gatos japoneses, de cola corta”. El gato japonés, con su cola corta, permaneció como gato común y distintivo como raza. Después de la II Guerra Mundial, diferentes razas se llevaron al pais, incluidos siameses, Shortahair americano y otros gatos de pelo corto, haciendo que los gatos de cola corta, se volviesen raros. Fue alrededor de esta época cuando una mujer americana tomó varios gatos de cola corta japoneses y se los llevó a su país, donde comenzó a criar con ellos y los registró como raza oficial, llamada Bobtail Japonés. Gracias a ella, los gatos japoneses sobrevivieron en los Estados Unidos.

Bobtail japonés
Hoy en dia los gatos todavía son muy respetados. En Tokio, existe un templo llamado Goutokuji, que está dedicado a los gatos. Se cree que el templo es protegido por Maneki-neko, un popular gato folclorico. La leyenda de Maneki.neko se remonta a los tiempos en que Goutokuji era un monasterio budista. El monasterio era pobre en dinero y comida. Los monjes del templo siempre procuraban que su gato, llamado Tama y que era un gato sin cola (mi-ke), siempre tuviera comida. Un dia, el Lord de Mikone, Naotaka II, pasó por el monasterio cuando vió a Tama, que estaba sentado delante del monasterio, llamándole insistentemente. Naotaka siguió al gato hasta el templo e inmediatamente un rayo cayó en el lugar donde segundos antes había estado. El gato había salvado la vida del Lord, y en agradecimiento, el Lord salvó al monasterio de su pobreza. El monasterio fue renombrado como Goutokuji.
Maneki-neko

Maneki-neko, que significa el gato “llamador”, es la reencarnación del dios de la misericordia y el agradecimiento. La estatua de Maneki.neko suele representarse como un gato mi-ke o Bobtail. El altar de Goutikuji está rodeado de estatuas de Maneki-neko, y muchos lugares de trabajo tienen esta estatua para dar la bienvenida a los clientes y para traer suerte en el trabajo. También la tienen en sus casas para dar la bienvenida a los amigos.

El gato doméstico se ha utilizado durante siglos como mascota en Japón. Los gatos son muy comunes y pueden verse en cualquier punto del pais. También tienen gatos callejeros, desde el bosque antiguo de Yanbaru, en el Okinawa subtropical, hasta en muchos barrios de Tokio o la aislada región de Teuri en el Hokkaido mas norteño. Los gatos callejeros van a su aire, pero no son iguales a los gatos salvajes, llamados yama-neko. Existen dos especied de gato salvaje japonés, el Amur yama- neko y el Oriomote yama-neko, ambos muy diferentes del doméstico. El doméstico no es nativo de Japón, como hemos comentado, y proviene de China.

En Japón a los gatos se les atribuyen características tales como buen augurio. La forma en que los gatos lavan su cara parece que invitan a la buena suerte, así que los gatos suelen ser representados en el arte de esta manera (Maneki.neko).
Curiosamente, hubo un tiempo en que los gatos se pensaba que se transformaban en monstruos. Entre los muchos monstruos-gato japoneses, tenemos a Bake-neko (un gato-goblin), y se dice que “si matas un gato, serás maldecido durante siete generaciones”.

En Europa, creemos que los gatos y los perros se llevan mal, pero el Japón, se cree que son los monos con los que se llevan mal los gatos!. Cuando dos personas se llevan mal se dice que tienen una relación gato-mono (kenén no naka). En Japón, el plato favorito de los gatos es el Katsuobushi (bonito desecado en copos), más que la leche o la nata, y la expresión “Neko ni katsuobushi” significa que no pongas tentaciones en el camino de la gente. En japonés, el maullido del gato se representa como “nyan-nyan” o “nyaa-nyaa”. Otras expresiones populares con gatos en Japón son:


  • Karite kita neko (gato prestado): se dice cuando alguien se comporta muy bien y calmadamente a diferencia de lo que suele hacer normalmente, aludiendo al comportamiento del gato em um lugar desconocido para el.
  • Nekojita (lengua de gato): una persona que no le gusta comer o beber cosas calientes
  • Neko kawaigari (indultar al gato): tratar a alguien como una mascota mimada
  • Neko ni koban (dar monedas de oro al gato): no ofrezcas dinero o algo valioso a gente que no lo aprecia
  • Neko no hitai (frente de gato): describe un espacio pequeño
  • Neko no ko ippiki inati (ni un gato alrededor): algo asi como “no hay ni el gato”
  • Neko no me no you ni kawaru (cambiar como ojo de gato): algo que cambia rápidamente
  • Neko no te mo karitai (querer coger prestadas las patas de un gato): estar muy ocupado, queriendo hasta la ayuda del gato
  • Neko o kaburu (ponerse encima al gato): ser un hipócrita disfrazado
  • Nekoze (espalda de gato): tener chepa


Aunque en muchos lugares del mundo los gatos son apreciados, en Japón este sentimiento tiene matices únicos. En Japón hay “chicas-gato”, gatos de la suerte, gatos callejeros, gatos salvajes, gatos de las islas, gatos ramen, trenes gato y hasta cafés gato!. Entre las chicas, los gatos son seres monísimos y se visten de ellos, y es muy frecuente verlos en el anime japonés.

Tashirojima es una isla en el Pacífico, cerca de la península de Oshika, al oeste de Ajishima. Es una isla de menos de 100 habitantes, y se conoce como la “Isla de los Gatos” porque hay una población muy alta de gatos callejeros, resultante de la creencia de que alimentar gatos trae la fortuna. La población felina es mayor que la humana, en 2009 se prohibió incluso traer perros a la isla.
Como hemos comentado, en Japón existen cafés donde la gente que no puede tener mascotas puede disfrutarlas por un día. Se toman su refresco junto a los gatos mantenidos en el café, que son cariñosos y sociables. También existen “cafés-conejo”, por cierto.

¿Y que demonios es el Neko-ramen? El ramen es un plato típico japonés, y existe un manga de un gato que es chef de ramen… es extraño pero…¡esto es Japón!. Incluso hay estaciones de tren donde hay gatos que son alimentados por los pasajeros (por ejemplo, hay un gato llamado Tama, el jefe de la estación, le llaman) y no nos podemos olvidar de la conocida Hello Kitty, Doraemon y muchos otros gatos archiconocidos provenientes del lejano oriente.
Friki a mas no poder... una tartera con arroz en forma de gato..¿quien se come esta obra de arte??

Sayônara!!!


8 comentarios:

  1. ¡Es súper interesante!
    Muero con el gato de arroz xD

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  2. Que entrada más completa y más original. He aprendido mucho, me satisface ver como hay gente que adora a los gatos. Pero yo el gatito de arroz no me lo como eh??????
    Besos.

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  3. Guauuuuu!!!

    No deja de sorprenderme la cultura por el gato en tantos otros países... Y es que es un animal tan especial!!!

    Lo del arroz me ha encantado... jeje es rechulíiiiiisimo. Quiero saber con qué han hecho las patas!!! =)

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  4. Que curioso ver a los gatos a través de distintas culturas.

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Gracias por comentar!